Combatir los nervios

theatre

Este es uno de los temas que más preocupan, no sólo a los que están empezando, sino también a muchos veteranos del escenario. De hecho, hace unos cuantos meses fue noticia los problemas de algunos cantantes que tuvieron que bajarse del escenario en mitad del concierto, o incluso retirarse de la actividad profesional, por culpa del miedo escénico.

Algunos ya me han preguntado por privado, así que me he decidido a resumir todo lo que sé sobre el tema, y lo que a mí me funciona.

Cambio de perspectiva

Los nervios son un tipo de estrés, que por sí mismo no es algo negativo. Cierto estado de estrés es necesario e incluso deseable en algunas situaciones, ya que te mantiene alerta y a punto para detectar contingencias y resolverlas rápidamente, o para aprovecharse de ciertas situaciones improvisando. Lo malo del estrés es cuando se convierte en algo crónico y permanente.

Si te fijas, los nervios antes de una actuación tienen las mismas características que la excitación. Cuando tienes muchas ganas de hacer algo, o que se produzca por fin un acontecimiento importante, tienes ese gusanillo, esos nervios, ilusión, o excitación. Por lo tanto, lo primero que tienes que hacer es dejar de ver esos nervios como algo negativo, sino como algo positivo. Se convierte en algo negativo cuando la expectación que tienes es negativa, es decir, empiezas a pensar que vas a fallar, o que al público no le va a gustar.

Cuando tengo una actuación importante visualizo las reacciones que va a tener el público, y cómo van a disfrutar. Ya habrás actuado muchas veces y sabes perfectamente que al público le gusta lo que haces, y que siempre quedan fascinados. Sabes que incluso con las cosas más sencillas el público queda maravillado.

Si aún así sigues teniendo expectativas negativas te recomiendo que aprendas acerca del mindfulness y la meditación. Aprende a vivir en el ahora.

Tenerlo todo bien atado

Otra de las cosas que me hace estar más tranquilo, antes y durante una actuación, es el saber que lo tengo todo bajo control. Esto lo consigo de varias formas:

  • Hago efectos y técnicas que son fáciles para mí. Si hay alguna parte de tu material con la que no estás todavía cómodo, porque es nuevo o tienes que practicarlo más, mi consejo es: no lo hagas. Andrew Goldenhersh, un mago al que le tengo mucha admiración, propone practicar técnicas digitales de gran dificultad, para que a la hora de actuar las técnicas que realices te resulten más sencillas. Con las técnicas mentales pasa lo mismo: si tienes que hacer cálculos mentales en un show, acostúmbrate a ensayar cálculos diez veces más complejos. Sólo tengo una excepción de la que hablaré más adelante, pero en términos generales no me complico la vida en absoluto en una actuación. Si habéis visto alguno de mis espectáculos veréis que no tengo reparos en hacer el forzaje en cruz, por ejemplo. Incluso en mi espectáculo de cartomagia (“Cartas Bajo Control”), en donde uso técnicas bastante avanzadas, solo hago aquellas cosas con las que me siento realmente a gusto porque he realizado millones de veces. Y he descartado técnicas que a algunos les pueden parecer mucho más sencillas, pero con las que no estoy cómodo.
  • Soy vago. Si hay una forma de eliminarme trabajo no dudo en hacerlo. Siempre que no me obligue a ningún compromiso externo. Es la misma filosofía que en el punto anterior. Si tengo que forzar una carta de una baraja, le recorto las esquinas para encontrarla en caso de perderla, y la marco con un puntito en la esquina para estar seguro de haber forzado la correcta. Aunque si puedo, uso una baraja forzaje. Sé perezoso, sin remordimientos.
  • Soy precavido. Si necesito encender una vela, queda mejor con una cerilla, pero por si acaso llevo también un mechero. Llevo dos rotuladores. Dos uñiles. Tengo preparados papel para hacer un CR. En el maletín llevo efectos extras por si necesitase cambiar algo del espectáculo en el último momento, material por duplicado por si se me estropea algo. Lentillas extras, imperdibles, clips de varios tipos, Blu-Tack, cinta doble cara, cinta americana, una Leatherman,… por lo que pudiera pasar.
  • Nada de depender de cacharros electrónicos, ni siquiera mecánicos. No tengo nada en contra de ellos, simplemente prefiero no usarlos, y ni siquiera son necesarios. Se puede hacer lo mismo que permiten las tecnologías usando técnicas modernas de mentalismo. Estamos haciendo arte escénico, así que, a menos que vayas a actuar en el Sónar Music Festival, toda tecnología más allá de un rotulador es prescindible. Cualquier cosa que dependa de factores externos a ti, es más fácil que escape de tu control: los aparatos se pueden quedar sin batería o estropearse en el peor momento, los mecanismos se pueden atrancar, pegarse lo que debería deslizarse, y desprenderse lo que debería quedar pegado. Puede haber excepciones, por supuesto, la clave está en el equilibrio, pero como regla general: cuanto más complejo, más susceptible a fallos.

Acostúmbrate a fallar

Dicho todo lo anterior, es importante que te acostumbres cuanto antes a fallar. Sobre todo en mentalismo. Los momentos más memorables que tendrás, te aseguro que serán cuando des rienda suelta a tus intuiciones. Y para hacer eso con tranquilidad, tendrás que perderle el miedo a equivocarte.

A los que vienen del ilusionismo esta parte les va a resultar más complicada, porque como ya comenté alguna vez, en la magia un error puede destruir la atmósfera mágica, pero en el mentalismo puede llegar incluso a incrementar la credibilidad.

Por tanto, te propongo que en cada actuación intentes adivinar de verdad algo sobre tu espectador. Deja volar tu imaginación e intenta intuir cuál es su trabajo, o signo del zodiaco, o nombre de su madre,… Como si realmente tuvieras poderes. Si te equivocas, que será lo habitual, sigue con la rutina o efecto de forma natural, sin darle mayor importancia. El día que aciertes acuérdate de invitarme a algo. Te sorprenderás…

Resumiendo

  • Un poco de excitación es incluso beneficiosa porque te mantendrá alerta.
  • La gente va a flipar con lo que vas a hacer. Visualízalo.
  • No dejes nada al azar.
  • Sé vago y práctico. No te compliques la vida.
  • Minimiza todo aquello que no dependa de ti directamente, o no puedas controlar.
  • Aprende a arriesgarte y acostúmbrate a fallar.

¿Y a ti? ¿Qué trucos te funcionan para combatir el miedo escénico? ¿Sigues teniendo problemas de este tipo?

Comparte si te gustó

2 comments on “Combatir los nervios”

  1. ivan naiv Responder

    me ha encantado este artículo por que me va de maravilla! gracias Cristóbal por tus esfuerzos. aunque referente a lo electrónico… es genial hacer predicciones con el movil del espectador o cosas similares es muy interesante, no crees? . lo de visualizar la actuación lo hice inconscientemente y va muy bien.

    • Cristóbal Responder

      A mí también me gusta usar de vez en cuando alguna cosa “tecnológica”, como aplicaciones para móviles, para cosas puntuales, sobre todo en situaciones impromptu donde tiene más sentido el uso del móvil y tal.

      Pero en general, en una actuación formal, prefiero ir a lo seguro. Al final, por supuesto, nada es seguro, pero cuando las cosas dependen de mí directamente me siento más tranquilo. Por eso también intento eliminar todo lo que depende de un ayudante, por ejemplo. También hay excepciones a esto, porque necesitas un técnico, y toda la música, luces, sonido, al final es tecnología. Pero si falla ese tipo de cosas técnicas no influyen en mi actuación, por tanto no me importa mucho que fallen esas cosas.

      ¡Lo de visualizar es al final lo que mejor funciona! Se me han quedado algunas cosas en el tintero, así que a lo mejor un día hago una segunda parte de este artículo, jejeje.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *